jueves, 5 de mayo de 2016

DELANTE DEL COLOSSEO (NUEVAMENTE, EN ROMA)


 

Delante del Colosseo

Cae la tarde

sobre los romanos que,

cansados,

terminamos nuestra jornada laboral.

Delante del Colosseo

(quod non fecerunt barbari, fecere Barberini)

alguien toca en el acordeón una canción popular rusa

para arañar unas monedas a los turistas

y

un grupo de niñas con aspecto ruso

bailan y bailan y bailan y no se detienen.

Ponen color:

bajábamos del autobús para subir al Metro

con nuestros problemas a cuestas,

pensando en lo que nos tocará hacer mañana,

todo eso tan importante que debemos culminar.

Sin darnos cuenta de que seguíamos vivos.

 
                                          (Antonio J. Quesada: "Cuaderno de Roma")

2 comentarios:

  1. La cotidianidad y sus enredos nos hacen ciegos ante la belleza de lo cercano. Me ha gustado mucho tu poema. Saludos.

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  2. Muchas gracias, por compartir este ratito creativo, querida amiga. Andábamos enfrascados dentro de nosotros mismos y... había vida fuera de nuestro radio de acción. Afortunadamente, estuvimos a tiempo de unirnos. Saludos, amiga,

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