viernes, 21 de febrero de 2020

COMANDANTE

Publica la revista Café Montaigne mi relato "Comandante", en el que me ocupo del poder, de su ejercicio y de la regeneración de las élites (¿un país de sacristanes?). Temas que, por otra parte, desconozco. Como de costumbre, no me respetan los espacios entre planos y lo convierten en algo difícil de entender. Nuevamente.


https://cafemontaigne.com/comandante-antonio-j-quesada/literatura/admin/?fbclid=IwAR3yAX9Cm-iLreHQjmpbsBqiaG8rcFo7JOQd7pybZCRPqDsdhJoxGgfNGhg


COMANDANTE

Antonio J. Quesada

“En bastantes ocasiones, los sueños se terminan roncando”

En el momento en el que, en televisión, interrumpieron el capítulo de la telenovela todos supieron que algo grave había sucedido. Se hizo el silencio en la cafetería y, desde todas las mesas, todos los ojos se concentraron en el pequeño televisor.
En la pantalla apareció un señor vestido de militar, con el semblante muy serio y los ojos tristes, con la bandera de la Patria detrás de él y con un folio en la mano. Peor escenografía, imposible.


“Con motivo del enorme esfuerzo realizado para lograr en estos últimos días que nuestra Patria quede libre de toda actividad subversiva y antipatriótica, días y noches de trabajo continuo sin apenas dormir han dado lugar a que mi salud, que ha resistido todas las pruebas desde hace treinta y cinco años, se sometiera a un estrés extremo y, por primera vez en la Historia, se quebrantara.
Esto me provocó una crisis intestinal aguda con sangramiento sostenido que me obligó a enfrentar una complicada operación quirúrgica. La operación me obliga a permanecer varias semanas de reposo, alejado de mis responsabilidades y cargos.
Como nuestro país se encuentra permanentemente amenazado y no puede abandonar la trinchera en ningún momento, por causa de la actividad permanente de ciertos Gobiernos extranjeros que todos conocemos, que no descansan para lograr el mal de nuestra Patria, he tomado la siguiente decisión:

1) Delego con carácter provisional mis funciones como Primer Secretario del Comité Central del Movimiento en su Segundo Secretario, camarada Sacristán Villanueva.
2) Delego con carácter provisional mis funciones como Comandante en Jefe de las heroicas Fuerzas Armadas en el camarada General del Ejército Sacristán Villanueva.
3) Delego con carácter provisional mis funciones como Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno de la República en el Primer Vicepresidente, camarada Sacristán Villanueva.
4) Delego con carácter provisional mis funciones como impulsor principal del Programa Nacional e Internacional de Salud Pública en el Miembro del Buró Político y Ministro de Salud Pública, camarada Villanueva Sacristán.
5) Delego con carácter provisional mis funciones como impulsor principal del Programa Nacional e Internacional de Educación en los camaradas Sánchez Sacristán y Sacristán Arias, Miembros del Buró Político.
6) Delego con carácter provisional mis funciones como impulsor principal del Programa Nacional de la Revolución Energética y de colaboración con otros países en este ámbito en el camarada Raúl Sacristán Sacristán, Miembro del Buró Político y Secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Los fondos correspondientes para estos tres programas, Salud, Educación y Energético, deberán seguir siendo gestionados y priorizados, como he venido haciéndolo personalmente, por los citados camaradas, quienes me acompañaron en estas gestiones y deberán constituir una comisión para ese objetivo.
Nuestro glorioso Movimiento, apoyado por las organizaciones de masas y todo el pueblo, tiene la misión de asumir la tarea encomendada en esta Proclama.
Ruego a la Patria que el noventa aniversario de mi cumpleaños, que tan generosamente miles de personalidades acordaron celebrar el próximo 1 de septiembre, sea pospuesto para el 2 de diciembre del presente año, 50 aniversario del Desembarco del Progreso, la heroica gesta que comenzó la lucha final y la victoria sobre la Tiranía.
Pido al Comité Central del Movimiento y a la Asamblea Nacional del Poder Popular el apoyo más firme a esta Proclama.
No albergo la menor duda de que nuestro pueblo y nuestra Revolución lucharán hasta la última gota de sangre para defender estas y otras ideas y medidas que sean necesarias para salvaguardar este Proceso Histórico. Los enemigos de la Patria y de la Revolución jamás podrán aplastarlas. La Batalla de Ideas seguirá adelante.
¡Viva la Patria!
¡Viva nuestra Revolución!

Fulgencio Sacristán Sacristán. Comandante en Jefe, Primer Secretario del Movimiento Nacional y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Julio, 31 del 200…”.


En el momento en el que, en televisión, interrumpieron el capítulo de la telenovela todos supieron que algo grave había sucedido. Se hizo el silencio en la cafetería y, desde todas las mesas, todos los ojos se concentraron en el pequeño televisor.
En la pantalla apareció un señor vestido de militar, con el semblante muy serio y los ojos tristes, con la bandera de la Patria detrás de él y con un folio en la mano.
Peor escenografía, imposible. Sí.



jueves, 30 de enero de 2020

PASOLINI-PRIMO LEVI

Non voglio dimenticare questo link.

https://pasolinipuntonet.blogspot.com/2012/07/conversazioni-con-primo-levi-sul.html?m=1&fbclid=IwAR0HDFczNPh04IREYjQwmpK1_tLBahYLMMdVEY1ZlEjRzSeCpZsCfApzeV0

martes, 21 de enero de 2020

¿ESCEPTICISMO?

"¿La crítica del fanatismo fomenta una fe razonable?, ¿o tan solo el escepticismo?"
                                                    

(Raymond Aron: "El opio de los intelectuales")

domingo, 19 de enero de 2020

"FUNCIONARIO DE MÍ MISMO"

Con este poema participo en el número especial de la Revista "Ánfora Nova", conmemorativo de su XXX Aniversario.
Todo un honor y un placer.


Funcionario de mí mismo
Soy un personaje de Camus en domingo por la mañana.
Quizá tome el tranvía hacia la playa,
a ver qué encuentro
(sol, calor, absurdo: deseable ataraxia),
y huya de la sordidez consuetudinaria:
del horario laboral,
del vecino y su perro enfermo,
de las comidas poco saludables,
de mi domicilio; de mí mismo.
Como en las obras de Sciascia,
el contexto oprime y deseca.
El infierno son los demás,
lo aprendimos de Sartre,
e intuyo que la vida está en otra parte
pues, a la vista de lo que observo,
Kundera tenía razón.
Funcionario de mí mismo:
mientras mis prescindibles constantes vitales sigan en su sitio
vegetaré por este mundo
sorteando a mis moscas sartreanas,
intentando engañarme del modo más eficaz
y simulando que esto tiene sentido.
Me falta arrojo para saltar por una ventana
y, por tanto, aquí sigo:
entreteniéndome
y
fingiendo que todo es, cuando menos,
soportable.
                (Antonio J. Quesada)

domingo, 29 de diciembre de 2019

RELATO "A TOMAR POR CULO"

Se publica en Refugios mi relato "A tomar por culo". Todo un honor.


https://refugiosrevistacul.wixsite.com/refugios/single-post/2019/12/29/A-tomar-por-culo?fbclid=IwAR3Nxbqc9Xq49lbfYIsTbH_cZrgAY-jGKJ6DeyC_PvlEuXmH7pjWn7YwpOg




A TOMAR POR CULO

Antonio J. Quesada

“Extravaga, hijo mío, extravaga cuanto puedas,
 que más vale eso que vagar a secas. Los memos que
llaman extravagante al prójimo, ¡cuánto darían por serlo!
Que no te clasifiquen; (…).
 Sé tú, tú mismo, único e insustituible.
No haya entre tus diversos actos y palabras
más que un solo principio de unidad: tú mismo”
(Miguel de Unamuno: “Amor y Pedagogía”, VIII)

“A pesar de sus canas, se codeó con rameras
y con poetas, y hasta con gente peor”
(Jorge Luis Borges: “El incivil maestro de ceremonias Kotsuké no Suké”,
de “Historia Universal de la Infamia”)


Después de meditarlo con seriedad, por fin, había tomado la decisión. “A tomar por culo”, como hubiese dicho mi protagonista.
Sin embargo, aquella llamada telefónica lo cambió todo.


PREGUNTA: Posiblemente no les suene a ustedes, todavía, el nombre de Fidel Villanueva. Y es lógico, porque hasta hace unos días Fidel Villanueva era una persona totalmente desconocida. Sin embargo, hoy es el autor de moda en el mundo literario de nuestra ciudad, tras salir del anonimato directamente para ganar el Premio Biblioteca Escueta, con una novela de título impactante: “A tomar por culo”. Es por ello que este diario se complace en entrevistarle para que sus paisanos puedan conocerle mejor. ¿Qué se siente, Fidel, cuando salta uno a la fama de este modo? ¿Cuando se pasa de la nada al todo?
RESPUESTA: Hombre, pues la verdad es que alcanzar cierta fama es el gran sueño de todo aquel que escribe, evidentemente, ya que te proporciona un público, un auditorio. Ser leído es, para un autor, lo mejor que le puede suceder: es algo maravilloso. Y eso, se quiera o no, se logra obteniendo premios, porque tal y como está el patio, o ganas algo por alguna parte (y de esto podríamos hablar, también) o no eres nadie. Es muy difícil que una editorial te publique así como así. Además, salvo que tengas relaciones de amistad, de familia o de cama, suele ser difícil que metas la cabeza en algún círculo importante (hombre, siempre nos quedará Internet, también es cierto; pero es otro tema largo). Fíjese, por ejemplo, sin ir más lejos, en mi caso: si yo no hubiera ganado el Premio Biblioteca Escueta usted no estaría hablando conmigo ahora, ¿verdad?
P: Es cierto. Hasta ahora tú no habías obtenido premio literario alguno, ¿no es cierto?
R: Hasta ahora no había ni publicado un libro, siquiera. Efectivamente.
P: Me cuesta creerlo, Fidel. Se te nota muy suelto, literariamente hablando.
R: Pues debe creerme. Los toreros dicen aquello de que “más cornás da el hambre”. Mi soltura puede ser la soltura que proporciona “el hambre” o la vida interior, no sé. El haber vivido muchas situaciones desagradables en la vida, quizá. Situaciones que acaban con la inocencia, inevitablemente, y terminas despertando. Aunque el que de verdad da las “cornás” no es el hambre, sino el hombre, pero de esto que no se entere nadie. Antes de ganar este premio intenté publicar esta novela y las editoriales me devolvían el ejemplar, una detrás de otra. Alguna ni lo aceptaba, porque no iba avalado por nadie. No entraba dentro de sus planes editoriales, me decían las que tenían la gentileza de darme explicaciones.
P: Cuesta trabajo creer esa situación.
R: Cualquiera que haya intentado publicar algo conoce bien esto que describo, no se llame a escándalo. No es infrecuente. Pero es el juego: si uno se mueve en determinados círculos puede acceder a las editoriales, a los Ateneos, a los periódicos y a las alabanzas. De lo contrario, todo es más difícil. Desgraciadamente, no soy Catedrático de Literatura, amigo de quien puede ayudarme ni se me está tirando ningún escritor o personaje local conocido. Lo tengo más complicado para algunas cosas, por tanto.
P: Directo sí que eres en tu lenguaje, Fidel. Y no escondes tus ataques.
R: Será por causa de la edad: quien no es directo a mi edad ni hipócrita con cincuenta años es un poco gilipollas. Algo así le leí a Churchill alguna vez, pero he rehecho su frase a mi manera. Y la rehago con mi acento, claro.
P: Toda una declaración de principios. Por cierto, ¿en qué trabajas, Fidel, si no es indiscreción?
R: No es indiscreción: soy marinero. Trabajo en la Marina Mercante.
P: Una profesión algo alejada, en principio, de la Literatura, ¿no?
R: Algo alejada no de la Literatura en sí, que está en todas partes (como Dios) y hay grandes trabajos sobre mares y aventuras navales, pero sí de los círculos literarios. De eso sí que está alejada, no puedo negarlo: le aseguro que no vienen los Catedráticos y los críticos literarios con mando en tropa a verme al barco. Bueno, en el fondo seguramente lleva usted razón: está algo alejada de la Literatura porque Literatura es lo que ellos deciden que es Literatura.
P: ¿Quiénes son ellos, Fidel?
R: ¿Ellos? Un filósofo le contestaría que, para el que habla, ellos son todos los que no son uno mismo. Quedémonos ahí. No me meta usted en más líos.
P: Me ha llamado la atención, Fidel, el título de la novela. Muy beligerante: “A tomar por culo”. ¿Por qué ese título?
R: Bueno, mi novela trata de un muchacho que quiere ser escritor, pero lo ve tan difícil que decide colgar los bolígrafos y no buscarse más líos en la vida. Disfrutar de la Literatura, no intentar crearla. Ser espectador, no autor, en esta tragicomedia mediocre. Y por eso, como él repite, decide mandarlo todo “a tomar por culo”. No desvelo el final, pero es sorprendente.
P: Si me lo permites, es un poco grosero el título, ¿no te parece?
R: ¿Grosero, el título? No creo. Grosera es la situación ante la que se encuentra el protagonista. El título, como mucho, puede ser indiscreto. Pero no grosero.
P: La historia que narras se parece mucho a tu situación, ¿no? ¿Es una novela autobiográfica?
R: Es la pregunta del millón para todo el que empieza a escribir: la estaba esperando desde el minuto uno y ya llegó. Ya está aquí la pregunta “de rabiosa actualidad”, como dicen ustedes. Vamos a ver, no es autobiográfica en el sentido en que se entiende habitualmente este término. Es decir, si alguien la lee buscando identificar a personas concretas de mi entorno o entes determinados, o rastreando sucesos que me hayan ocurrido a mí personalmente, anda muy equivocado. En cuanto a las actitudes y sentimientos, por supuesto que sí son perfectamente reales, claro, todo lo que cuento está metabolizado (por mí, por otras personas, o es fruto de mi mente pero está igualmente metabolizado). Es curioso: en bastantes ocasiones, cuando algún conocido lee alguno de mis textos, busca quién es quién de entre la gente que me rodea. Intenta leer en clave, todo. ¡Qué triste! La Literatura puede implicar esa toma de datos o situaciones de la realidad, de acuerdo (puede que no suceda, también: no conozco reglas absolutas), pero después el autor malea todo a su antojo, que para eso es un creador. Un creador es un Dios que hace lo que le da la gana con el magma que tiene entre manos.
P: Cambiando de tema, ¿es verdad que tenías pensado abandonar la Literatura?
R: Hombre, dicho de ese modo suena muy simpático, porque sólo se abandona aquello que alguna vez se practicó, y yo nunca fui “oficialmente” un literato. Nunca tuve Corte que me riera las gracias, que me llamara poeta o que me alabara, amigos que me celebraran o me incluyeran en Antologías o reuniones de poetas, o periódico que me entrevistara como joven promesa de la Literatura (disculpe, por lo que le toca). Pero sí que tenía tomada la decisión de retirarme de esta guerra, sí: no quería seguir pasándolo tan mal. ¿Qué necesidad había de ello teniendo mi trabajo, en el que no me consideran un intruso, gracias al cual veo mundo, puertos y mares, y donde nadie me mira de reojo como si fuese un animal trepador, algo habitual en ese mundillo tan cainita de la Literatura? Tuve muy malas experiencias, no olvide eso nunca. Pero la llamada de teléfono en la que me comunicaban la concesión de este premio lo cambió todo. Ya veré qué hago ahora. Tampoco lo tengo muy claro, la verdad. No crea que tengo excesiva ilusión por todo ese mundo, pero ahora estoy viendo la otra cara: la de quien se acerca a caballo ganador y te hace la corte. Y tampoco me gusta. Se ven excesivamente claros, los andamios. El mundillo no ha cambiado: ha cambiado mi posición en él, y todavía no me ubico. En fin, ya veremos qué pasa.
P: Por último, Fidel, invita a nuestros lectores a leer “A tomar por culo”.
R: Con mucho gusto. Querido lector, “A tomar por culo” es la historia de alguien que no es un héroe, alguien que es como tú y como yo, una persona normal que madruga cada mañana para tomar el autobús de las siete y que quiere hacer un camino. Alguien a quien todo le cuesta mucho y que debe trabajar el triple que otros para lograr lo mismo que ellos (o la mitad de lo que logran ellos). Y, encima, no sólo no es querido por los profesionales del mundo en el que aspira a ingresar, sino que le hacen la vida imposible. Por eso está tentado de mandarlo todo “a tomar por culo”, como suele repetir. Si lo hará o no, y cómo actuará, es algo que deben descubrir ustedes leyendo el libro.
P: Gracias, Fidel Villanueva. Una nueva voz, sin duda, dentro del panorama literario. Una voz que entra con fuerza en el firmamento de los escritores locales.

Después de meditarlo con seriedad, por fin, había tomado la decisión. “A tomar por culo”, como hubiese dicho mi protagonista.
Sin embargo, aquella llamada telefónica lo cambió todo.
Aquella llamada telefónica.
Aquella llamada.

lunes, 2 de diciembre de 2019

"DE PURÍSIMA Y ORO", DE SAN JOAQUÍN SABINA

Iba a pegar aquí la letra de la mítica canción "De purísima y oro", de San Joaquín Sabina. Todo un Máster sobre la España gris ceniza de la postguerra más inicial.
No se deja copiar y pegar, así que la entono mentalmente, y les recomiendo hacer lo mismo.